En este país algunos personajes no resisten el menor análisis. Tal el caso del líder piquetero Luis D'Elía que ahora, sumándose al reclamo del Gobierno, manifiesta que "hay que despejar las rutas sin más vueltas", exhortando a que los asambleístas de Gualeguaychú levanten el corte sobre el puente que los une a Fray Bentos, Uruguay.
Que este cretino se sume al coro de voces de los funcionarios del Gobierno, tras la denuncia efectuada a la Justicia para terminar con el corte, no es novedad. En todo caso hay que verlo como una actitud devota y consecuente que, casualmente, coincide con otras expresiones no necesariamente oficialistas.
Tampoco sorprende el que afirme que Botnia no contamina, de hecho nunca se interesó en la causa. Pero resulta inadmisible que justamente él recomiende procedimientos autoritarios declarando que el tema "harta a la sociedad", cuando esta misma sociedad debió soportar y repudió sus actos, no menos caprichosos y contrarios al derecho.
Tal vez haya madurado, pero a nadie le interesan sus declaraciones.

